La historia

Son las cinco de la tarde del 20 de junio. Siete desconocidos llegan a una masía ubicada en algún lugar del Empordà, donde son recibidos por Marina –la propietaria de la casa– y Teo, el joven con quien convive desde hace pocos días. A sus espaldas cargan unas mochilas llenas de anhelos, miedos y desengaños. Y como guía, una antigua leyenda, que cubre el lugar con un halo de misterio. Nueve personajes que pasarán la noche en vela, esperando la llegada del primer rayo de luz de la mañana. Les bastarán esas pocas horas para desplegar –y en algunos casos entrelazar– sus historias personales.
Así es Luz, que se suma a la lista de musicales de autor y pequeño formato que contribuyen a revitalizar el género desde propuestas personales, humildes en recursos económicos pero ricas en talento, con la ambición de ofrecer productos inéditos y de calidad, que enriquezcan nuestra escena teatral.

El autor

Alcanzada cierta madurez artística, y tras compatibilizar su carrera profesional como periodista con el canto coral, las clases de técnica vocal o la participación en numerosos musicales (en calidad de actor, cantante y bailarín), en el 2010 Alberto González decidió poner en marcha un proyecto propio que, con el tiempo, se convertiría en Luz, el musical.
Han sido necesarios más de seis años hasta poner el punto final a dicho proceso creativo (el autor firma tanto el guión como las partituras de los 26 temas musicales). Un tiempo en el que el creador ha trabajado a fuego lento, con el cariño que merecía lo que él mismo describe como un "proyecto vital".
De esencia autodidacta, exigente, perfeccionista, meticuloso y tenaz, Alberto González lidera un trabajo que huye de personalismos, donde todos los participantes son piezas indispensables para el correcto funcionamiento de esta máquina.

Reparto

El musical Luz nace al abrigo de la Asociación Lumo de Artes Escénicas de Nou Barris, entre cuyos objetivos se encuentra el fomento e impulso del género musical, la dinamización cultural y la reivindicación del teatro como herramienta de reflexión y transformación social. La entidad está compuesta por un grupo de personas apasionadas por el género, dentro de las cuales se encuentran los nueve actores que dan vida a los personajes de este primer proyecto

Irene Costa (en el papel de Marina)
Comenzó su recorrido artístico a finales de los años 80, como cantante en varias bandas y orquestas. Su formación formal llegó más tarde, aprendiendo danza oriental, guitarra (de forma autodidacta), tomando clases de canto clásico y moderno y estudiando lenguaje musical (actualmente en UT: Centre d’Estudis Musicals). Como miembro del grupo de teatro Careta ha participado en diversos montajes, como por ejemplo Senyor, falta un artista; Ensopegades; Es ven una mula o Entre mujeres. En la actualidad también es miembro del coro femenino Veus del Vespre.

David Bonilla (en el papel de Teo)
Con estudios de teatro musical (en las escuelas Aules y Memory), canto coral, interpretación, radio y cine, tiene una amplia experiencia en obras de texto y musicales (Boscos endins, Mujeres al borde de un ataque de nervios, Els tres porquets o Sweeney Todd son algunos títulos recientes). En su currículum destaca su trabajo como miembro del grupo musical SP3 (Club Súper 3), con el que ha actuado en grandes escenarios, como por ejemplo el festival de Cap Roig. Además, participó en la última edición del programa Oh Happy Day de TV3 como miembro de la coral masculina Sotavent.

Nur Deluna (en el papel de Greta)
Aunque siempre tuvo aptitudes para el canto y la interpretación, no fue hasta su paso por la escuela Nancy Tuñon cuando manifestó su interés formal por abrirse paso en este mundo. Ha hecho clases de canto moderno y cursos de cámara (con profesionales como Juan León y Tonucha Vidal), participando asimismo en varios cortometrajes. Conocimientos de guitarra, siete años de baile (funk hip hop) y varias obras (La nit dels assessins, Romeo y Julieta o el musical L’Envelat) redondean la trayectoria de Nur Deluna, para quien el trabajo de la actriz viene definido por “la frescura, la espontaneidad y la pasión”.

Víctor Kienzler (en el papel de Yago)
Inició su formación en el conservatorio de música de Arenys de Mar, donde también recibió nociones básicas de piano y guitarra. Más tarde, hizo clases de canto lírico con la soprano Nuria Dardinyà y con el barítono Andrés de Rivera. Su experiencia escenográfica se inició con la compañía Homo Teatris (Les amazones o Algú camina de nit). Luego llegaría su primera incursión en el género musical, con ADL Adolescents (compañía Què Fèèèu?). Posteriormente, fue parte del elenco en La corte de Faraón (compañía Milnotes), en la versión que llegó hasta el Teatre Victòria; y en la ópera L’elisir d’amore (compañía Ópera y Más). En la actualidad también es vocalista en una banda de versiones.

Judit Colera (en el papel de Sandra)
En su formación artística se aúna la formación en canto, la danza (hip hop), las clases magistrales de voz e interpretación (Geremy Fisher y Gillyanne Kayes) y el recorrido profesional de teatro musical, teatro y cámara de la Academia Set d’Acció. Además de participar en multitud de musicales académicos (We will rock you, Rent, Grease, Les Miserables, Mamma Mia u Oliver Twist), también lo ha hecho profesionalmente con los musicales Somriures i Llàgrimes o Cabaret de Mitjanit. Asimismo, tiene experiencia en el rodaje de cortometrajes (Mejor Imposible o Stage) y doblaje ambiental (Somos gente honrada, El Terrat). También ha actuado como vocalista junto a Aaron Henriques y grabado voces para el grupo Ipsilon.

Silvia Rivera (en el papel de Maya)
Cuenta con una formación multidisciplinar, en la que destacan las clases de canto (técnica voice craft), la danza (contemporánea, ballet, funky, jazz, flamenco, sevillanas o capoeira) y la participación en múltiples cursos (aliento y voz, improvisación, expresión corporal, danzaterapia o clown). Ha sido payasa voluntaria de Cruz Roja y miembro de diversas compañías teatrales (entre ellas Urim, Cor enllà o Falstaff), participando en los siguientes montajes: Lisístrata, Trabajos de amor perdidos, el musical Ningú no és perfecte o La gata sobre el tejado de zinc (en estos dos últimos ha desempeñado el papel coprotagonista).

Carlos Carretero (en el papel de Martí)
Su papel protagonista en Bajarse al moro (compañía Currente Kalamo) supuso su introducción en el mundo artístico, con 17 años, para acceder seguidamente a la Escuela de Artes y Oficios Sa Vila (Ibiza), donde intervino en varias obras, como Soy un sinvergüenza.  Con 19 años ingresó como vocalista en el grupo pop rock Absit, lo que representó su primer contacto con el mundo de la música. Desde entonces se ha formado como cantante lírico y ha participado en varios grupos de rumba, funky y góspel. En el 2013 regresó al mundo del teatro con la compañía Dinàmics (destaca su interpretación como persona esquizofrénica en Los condenados, de Baltasar Porcel).

Fernando Rodríguez (en el papel de Marcelo)
Comenzó a actuar en Motril (Granada), lugar donde se crió, en los grupos de teatro estudiantil La cuerda floja y La avispa, con los que realizó principalmente obras clásicas, como ¡Sublime decisión!, Historia de una escalera, Lisístrata o La venganza de don Mendo. Una vez instalado en Barcelona, entró a formar parte del grupo de teatro Urpes-T, con quien realizó varios montajes, como Somni d’una nit d’estiu o Meg Ryan ha mort, así como un recital con la compañía Slacisum. Actualmente, compagina su participación en el musical Luz con su participación en dos coros: BRS –con un repertorio de pop, rock y teatro musical– y el coro del Cercle de Gràcia Vivace.

Alberto González (en el papel de Alejo)
Desde la juventud combinó su formación vocal –siete años en la coral Canticorum y otros tres con el profesor Manuel Rodrigo Cano– y su trabajo como actor, cantante y bailarín en la compañía de teatro musical Musical Boig, con la que realizó multitud de montajes, entre los que sobresalen una versión en castellano de Avenue Q o Angustias Amargo (versión de Cuento de Navidad firmada por Vic Petersen). Su papel en el musical L’Envelat o la obtención del segundo premio en el concurso de cantantes Operación Crazy son otros de los logros de Alberto, quien en los últimos años se ha centrado en la creación y composición del musical Luz, que ahora dirige.

El equipo

Texto y música original: Alberto González. Casting: Alberto González y Pau Damià Riera. Dirección artística y musical: Alberto González. Subdirección artística: Marc Alcaraz. Coreografía: Alberto González y Marc Alcaraz. Bailarín: Marc Alcaraz. Mezcla y masterización: Adrián García y Arnau Bernabé. Producción: Meritxell García, Ma. Cruz Gómez, Carla Fernández, Daniel Sevillano, Alberto González, Marc Alcaraz y Joan Morte. Escenografía y atrezzo: Daniel Sevillano, Meritxell García, Carla Fernández y Alberto González. Coaching corporal: Lidia Moraño. Diseño de iluminación: Álvaro Cruz Técnico de iluminación: Álvaro Cruz y Samuel Miras. Técnico de sonido: Noemí Gámiz y Darío M. Bellera. Regiduría: Ma. Cruz Gómez. Diseño gráfico y web: Esteve Capella. Fotografía: Laura Vila, Marta Jordi, Nuria Martín, Álvaro Cruz, Marc Alcaraz y Alberto González. Vídeo promocional: Ignasi Àvila. Asesoría legal: Carla Fernández. Redes sociales: Alberto González y Marc Alcaraz. Grabación de vídeo: Víctor Geis y Endika Páez. Agradecimientos: La Masia de la Guineueta, Casa d'Oficis d'Espectacle de Barcelona Activa, Centre Cívic Zona Nord, Espai Jove Boca Nord, Marga Dalmedo, Eva Caila, Sima, Roger Berruezo, Jana Gómez, Quique Bofill, Sònia Gara, Amina Moreira, Alba Pascual, Sara Castro, Sergio Campoy y Roko.